Ya no insistiré más en la idea de besarte,
tampoco en la adorable costumbre de quererte,
y aunque resulte imposible,
trataré de volverme invisible.
Estando ausente,
en esta mañana distante,
parece que es real mi insistencia,
la idea de crearte mi ausencia,
esperando con sutil paciencia,
el momento en que desees en ti mi existencia.
Yo que estaba ciego,
por el destello de ese extraño cariño,
por haberme salpicado de ese viejo veneno,
llegas y retiras todo ese dolor,
llegas y cuidas de yo no tropezar.
No molestaré mas con esa insistencia,
de pensar que hablarás,
pensar que me extrañarás,
cantar al recuerdo de las madrugadas.
Podrás notar que soy hueco,
podrás notar que estoy muerto,
podrás notar que vivo mecánicamente,
y sabrás que no controlo mi mente,
que mi vida es una línea divergente,
y que por las noches, divagante,
de entre el humo me verás distante.
Ya no insistiré más en la idea de besarte,
tampoco en la adorable costumbre de quererte,
y aunque ello me cueste,
intentaré acostumbrarme,
intentaré alejarme,
intentaré no ser insistente,
para que puedas quererme,
y de nuevo intentaré alejarme,
esperando que llegues a extrañarme.
2 comentarios:
Me gustó mucho tu poema, amigo Cachalote. Te has ido puliendo últimamente. No dejes de publicar :)
Te mando un abrazo marino!
hoy me quede sin palabras... me gusto y me identifique con èl.
sin mas que decir. es de esos poemas que quisiera yo haber escrito en algun momento...
Publicar un comentario